Después de 18 días de angustia sostenida, el cuerpo de Valeria Afanador, de 10 años, fue hallado en una zona contigua al río Frío en Cajicá (Cundinamarca), confirmó el gobernador Jorge Emilio Rey Ángel. La niña desapareció el pasado 12 de agosto cerca de su colegio, el Gimnasio Campestre Los Laureles, y desde entonces cientos de personas participaron en la búsqueda que incluyó drones, perros, cámaras térmicas y patrullajes intensivos.
El hallazgo, dentro de una zona ya inspeccionada, generó conmoción y dudas: las autoridades consideran improbable que el cuerpo no se hubiera visto antes, por lo que no descartan que haya sido ubicado en ese lugar días después. El cuerpo estaba en el agua, vestido, y fue localizado por un campesino, quien alertó a seguridad privada; estas a su vez llamaron a las autoridades, que activaron el Puesto de Mando Unificado
El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) llegó la zona conocida como Fagua y realizó actos urgentes sobre el hallazgo. El cuerpo será trasladado al Instituto Nacional de Medicina Legal para autopsia y pleno reconocimiento. El abogado representante de la familia, Julián Quintana, expresó que “este atroz crimen no quedará impune” y exige justicia.
En redes sociales y entre autoridades se lamentaron los hechos con mensajes de solidaridad y llamado a justicia. La directora del ICBF, Astrid Cáceres, expresó su dolor y anunció apoyo psicosocial a la familia. El concejal Daniel Briceño también rechazó lo ocurrido, señalando que los responsables deben responder ante la justicia.
