La Asociación Colombiana de Ingeniería Química y Profesionales Afines (ACIQCA), capítulo Atlántico, solicitó a las autoridades de salud del departamento y de Barranquilla reforzar los controles para frenar la comercialización de licor adulterado, tras la tragedia ocurrida esta semana en la ciudad que ya deja 11 muertos y 13 personas hospitalizadas.
El gremio señaló que tanto la Secretaría de Salud Distrital como el Invima deben adelantar las investigaciones sobre lo sucedido en el sector de El Boliche, además de diseñar un plan de prevención que evite nuevos casos, especialmente en la temporada de fin de año, cuando aumenta el consumo de alcohol y se acostumbra reciclar envases para llenarlos con productos artesanales.
Las pruebas toxicológicas confirmaron la presencia de metanol en al menos dos de los casos, una sustancia altamente tóxica utilizada en la fabricación de licores artesanales. Los ingenieros químicos explicaron que este compuesto, al transformarse en formaldehído y ácido fórmico, puede causar ceguera, daño neurológico, arritmias, coma y hasta la muerte, incluso en pequeñas cantidades.
ACIQCA también advirtió sobre la importancia de un proceso de destilación cuidadoso en la producción de bebidas alcohólicas, ya que, de no realizarse adecuadamente, se obtienen altas concentraciones de metanol y otros compuestos peligrosos.
Actualmente se tiene registro de 20 personas intoxicadas; de ellas, 10 permanecen en Unidad de Cuidados Intensivos por la gravedad de su estado. El Distrito activó un Puesto de Mando Unificado (PMU) y la Secretaría de Gestión Social asumió los gastos fúnebres de las víctimas.
Finalmente, la Alcaldía de Barranquilla y la Policía Metropolitana hicieron un llamado a la ciudadanía para que denuncie la elaboración y venta de licor adulterado, con el fin de evitar que se repitan hechos similares.
