En el departamento del Atlántico se detectaron 12 IPS fantasmas que estaban solicitando pagos a la ADRES (Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud) por montos que superan los $12.500 millones de pesos.
Estas “IPS fantasmas” son entidades que aparecen en registros como prestadoras de servicios de salud, pero que no brindan ningún servicio tangible, no tienen pacientes, personal ni infraestructura operativa comprobable.
Autoridades de salud y entes de control adelantan investigaciones para esclarecer los siguientes puntos: quiénes están detrás de esas entidades, cuándo hicieron los reclamos, si hay funcionarios públicos asociados, y cómo lograron que los pagos fueran tan altos sin que existiera comprobación de servicios reales.
La ADRES ha iniciado la suspensión de los pagos relacionados con esas IPS, y correos legales para exigir devoluciones, donde aplique, mientras se realiza la auditoría correspondiente.
El secretario de Salud del Atlántico (o autoridad correspondiente) manifestó que este tipo de irregularidades son un ataque directo al sistema de salud y a los recursos públicos que deberían destinarse a servicios reales para las comunidades.
